El picoteo del verano: ¿arruina las comidas o lo estamos exagerando?

Confiésame una cosa. Este verano, ¿ya ha pasado que tu hijo ha dicho que no tenía hambre en la comida… pero media hora antes se había zampado medio paquete de galletas? Sí. Ya me lo imaginaba.

El picoteo del verano es uno de los temas que más me preguntan cuando llega julio. Y siempre llegan con la misma cara de culpa.

"Rebeca, es que en verano pica todo el día y luego no come nada." — Una mamá cualquier lunes de julio

O decirte que también hay familias que no se dan cuenta de que pican y siguen diciendo el final de la frase "no come nada". Hoy quiero darte una perspectiva diferente. Porque el picoteo del verano no siempre es el villano que parece.

El picoteo del verano existe porque tiene lógica

En verano cambia todo, y a todos. Los horarios se rompen. El calor baja el apetito. Los niños están más activos y piden energía en momentos distintos a los habituales en el día a día.

El cuerpo no miente. Si pide comer a las doce, es porque necesita energía a las doce. El problema no es que piquen. El problema es qué pican y cuándo.

Cuándo el picoteo sí es un problema

Hay dos situaciones en las que el picoteo del verano merece atención:

1) Cuando desplaza las comidas principales de forma sistemática. No un día, no dos. Sino semana tras semana, el niño llega a la comida sin hambre porque ha estado picando sin parar desde que se levantó.

2) Cuando lo que pica no tiene ningún valor nutricional. Galletas, bolsas de snacks, zumos o batidos envasados, bollería. El cuerpo recibe energía pero no nutrientes, entonces come sin nutrirse ¿Comprendes?

niño sin hambre en la comida durante el verano

Cuándo el picoteo NO es un problema

Un niño que come fruta a las doce porque volvió muerto de hambre del parque no está arruinando su comida. Un niño que merienda más abundante en verano porque la tarde es larga y activa no está descontrolado.

El cuerpo infantil tiene una capacidad de autorregulación extraordinaria cuando no interferimos demasiado. Lo que desregula el apetito no es el picoteo en sí. Es la ausencia de cualquier estructura de horarios o en general del día.

⚠️ Cuándo merece la pena mirarlo más de cerca: en los niños que tienen muy restringida la variedad de alimentos y que comen poca cantidad, sí hay que buscar el porqué, ya que en estos niños esa autorregulación suele estar alterada. Son niños que prefieren no comer, aunque tengan hambre, porque no pueden comer ese alimento que se les ofrece. ¿Lo sabías?

Lo que puedes hacer esta semana

1
Ofrece el picoteo, no lo dejes libre

En lugar de tener la despensa abierta, ofrece tú el picoteo en un momento concreto. Eso mantiene cierta estructura sin rigidez. Observa más a tu peque.

2
Elige qué entra en casa este verano

No se trata de prohibir, se trata de que lo que está disponible tenga algo que aportar: fruta, frutos secos, lácteos, algo de pan. Observa también la relación que hay con los alimentos en general. Observa más a tu peque.

3
Relaja las cantidades en la comida principal

Si sabes que ha picado más de lo habitual, no conviertas la comida en una batalla por el plato vacío. Eso sí, ni ahora ni nunca, no ayuda. Observa más a tu peque.

familia merendando en verano con fruta saludable

Y si en tu casa el picoteo es el único momento en que come… eso ya me dice algo diferente. Si tu hijo pica bien pero en las comidas principales apenas toca el plato de forma sistemática, puede que haya algo más que revisar. Por ello aprovecha y haz el minitest, que nos dice mucho sobre el peque y su relación con la comida.

Preguntas frecuentes

No necesariamente. En verano los ritmos cambian y el calor baja el apetito en las comidas principales. El problema aparece cuando el picoteo es continuo, sin estructura, y lo que se pica no tiene valor nutricional real.
Porque el picoteo continuo desregula las señales de hambre y saciedad de tu hijo. Una estructura aproximada de horarios, aunque flexible, ayuda a recuperar ese ritmo. Pruébalo.
No hay un número mágico. Lo que importa es que haya momentos diferenciados entre comidas y snacks, y que lo que se ofrece tenga algo que aportar. Estar todo el día liado picando ¡ya sabes que es camino erróneo!
Cualquiera que sea más nutritivo: fruta de temporada, frutos secos según la edad, lácteos, patata, huevo... etc. Alimentos que sacian, hidratan y aportan nutrientes.
Un verano con más picoteo no va a afectar al crecimiento. Lo que sí puede tener impacto a largo plazo es un patrón sostenido de alimentación muy pobre en nutrientes.
Primero revisa qué está picando y cuándo. Si el problema persiste más allá del verano, puede que haya un patrón que va más allá del picoteo estacional.

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Un abrazo apretao y un beso chillao,

Rebeca

Vamos acompañadas, que es mejor 🍉

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