Solo come si es de una marca concreta: ¿capricho o necesidad?
Cuando le pregunté a esa madre qué creía ella, me dijo: "No lo sé. Por eso te escribo."
Pues hoy te lo cuento.
Qué está pasando realmente cuando solo acepta una marca
Cuando un niño solo come los macarrones de una marca concreta, la fruta cortada de una forma específica o las galletas del color de siempre, no está siendo caprichoso. Está siendo completamente coherente con cómo funciona su sistema nervioso.
Los niños con selectividad alimentaria desarrollan lo que llamamos anclas de seguridad alimentaria. Un alimento seguro no es solo un sabor. Es un paquete completo de información sensorial:
- 👁La textura exacta — cómo se siente en la boca al masticarse
- 👃El olor — incluso antes de que llegue al plato
- 🎨El color y la forma — cualquier variación visual es una señal de alerta
- 🔊El sonido al masticarse — sí, incluso eso
Cuando cambia cualquiera de esos elementos, para ese niño no es el mismo alimento. Es uno nuevo. Y uno nuevo es una amenaza potencial.
No es teatro. Es procesamiento sensorial.
Hacer la prueba a escondidas. "Le cambié la marca sin decirle nada a ver si se daba cuenta."
Se da cuenta. Siempre.
Y lo que aprendemos con ese experimento no es que podemos engañarle. Es que su sistema detecta diferencias que nosotros ni percibimos. Eso no es terquedad. Eso es hipersensibilidad sensorial.
Además, cuando el niño descubre el engaño —y lo descubre— pierde algo mucho más valioso que un macarrón: la confianza en que la mesa es un lugar seguro.
Qué sí funciona
Primero: no cambiar los alimentos seguros de golpe ni a escondidas
Los alimentos seguros son su base. No son el enemigo. Son el punto de partida desde el que todo lo demás puede crecer.
Segundo: introducir variaciones mínimas y visibles
Ofrecer los dos tipos juntos en el plato, sin presión, sin comentarios. No es para que los coma. Es para que los vea, los normalice, los huela. La exposición repetida sin presión es la base del cambio real.
Tercero: no convertir el alimento seguro en moneda de cambio
"Si no pruebas estos, no te doy los tuyos" es exactamente lo contrario de lo que necesita su sistema nervioso en este momento.
El objetivo no es que coma cualquier macarrón. El objetivo es que su repertorio crezca poco a poco, desde la seguridad, no desde la presión.
Lo que le dices a tu hijo cuando respetas su ancla
Le estás diciendo: este es un lugar seguro. Aquí no te voy a engañar. Aquí puedes explorar cuando estés listo.
Esa es la base desde la que los niños se atreven a probar cosas nuevas. No la presión. No el hambre. La seguridad.
Si quieres entender más sobre cómo los niños procesan los alimentos nuevos, te puede interesar leer sobre por qué tu hijo escupe la comida que antes le gustaba — otro comportamiento que confunde y que tiene mucho que ver con el procesamiento sensorial.
Preguntas frecuentes
El primer paso es entender en qué punto está tu hijo
Antes de cambiar nada en la mesa, necesitas saber qué tipo de selectividad tiene tu hijo y desde dónde trabajar. El minitest gratuito te lo dice en menos de 5 minutos.
👉 Hago el minitest gratuitoUn abrazo apretao y un beso chillao 🧡
Rebeca Pastor
Dietista-Nutricionista Infantil · col. MU00043
mypersonalfood.es
