La relación con la comida: Un legado que moldea a nuestros hijos

La relación con la comida: un Legado que moldea a nuestros hijos

  Cuando me contactaron para realizar una entrevista en el periódico LA VOZ DE LA SALUD, me emocioné. Tener la oportunidad de hablar sobre un tema tan importante como la relación que las madres y de los padres establecen con la comida y cómo impacta en los niños era un honor. Pero también, una gran responsabilidad.

¿Cómo influimos en nuestros hijos a través de la comida?
Este fue uno de los temas centrales de la conversación. Durante la entrevista, compartí cómo muchos de los hábitos y creencias que transmitimos a nuestros hijos no son conscientes, pero tienen un impacto directo en su relación con la alimentación. Desde frases como: “Si no te lo comes, no hay postre” hasta actitudes que mostramos a la hora de comer, todo deja huella.

  Lo que las madres y los padres reflejan, los niños lo absorben
Un punto clave fue destacar cómo nuestros comportamientos diarios con la comida pueden influir positivamente (o no) en el futuro de nuestros hijos. Por ejemplo, si nosotros evitamos ciertos alimentos, mostramos rechazo o usamos la comida como premio o castigo, ¿qué mensaje estamos enviando?

Eso si, esto no es lo único y exclusivo que hace que los niños rechacen. Por eso es imporntate pensar que os hablo en general. Hay que individualizar cada caso, ya que hay niños que presentan dificultades a la hora de relacionarse con los alimentos y junto a que nadie les explica a sus padres cúal es el proceso que tienen los niños para aprnder a comer. Por ello, no estáis solos.

Las causas comunes de los problemas de alimentación en niños incluyen factores sensoriales, experiencias negativas previas, comportamientos aprendidos y estrés o ansiedad. Algunos niños tienen una sensibilidad aumentada a las texturas, sabores o colores de los alimentos, lo que puede hacer que ciertos alimentos sean desagradables o incluso intolerables.

Causas comunes:

  • Sensibilidad sensorial aumentada.
  • Experiencias negativas previas con alimentos (como atragantamientos o reacciones alérgicas).
  • Estrés y ansiedad en el entorno familiar.
  • Comportamientos aprendidos de personas cercanas.

  Hay solución y acompañadas es mejor. NO ES TU CULPA,  te lo explico en este artículo. Si quieres hablamos de tu caso y vemos cómo solucionarlo juntas. 

¿Qué podemos hacer?

¿Qué podemos hacer?
Hablé sobre algunas estrategias sencillas que los padres pueden implementar para ayudar a que sus hijos desarrollen una relación más sana con la comida:

  • Dar el ejemplo: Mostrar entusiasmo por probar nuevos alimentos.
  • Evitar etiquetas: Frases como “No te gusta” pueden limitar la disposición de los niños.
  • Crear un ambiente positivo: Hacer que las comidas sean momentos agradables y sin presión.

Si quieres profundizar más en este tema, te invito a leer la entrevista completa en el periódico aquí. Descubrirás cómo transformar la dinámica de tu hogar para que comer sea un placer, no un campo de batalla.

Y tú, ¿cómo crees que tu relación con la comida está influenciando a tus hijos? Cuéntamelo en los comentarios. ¡Me encantará leerte!

Un abrazo apretao y un beso chillao

Rebeca Pastor, tu nutricionista infantil de casa

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¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Si tu hijo no quiere comer, es común preocuparse. Es importante entender que los niños tienen diferentes necesidades energéticas y nutricionales según la edad, y pueden pasar por fases de menor apetito. Sin embargo, si la falta de interés en la comida persiste durante meses o años y afecta su crecimiento o desarrollo, es recomendable consultar con su pediatra y con un nutricionista infantil.

Señales de que necesitas ayuda profesional

  • Persistencia en la falta de interés en la comida.
  • Crecimiento o desarrollo inadecuado.
  • Preferencia por biberón de leche a alimentos sólidos a los 2 años.

  Identificar y manejar los problemas de alimentación en niños es un desafío, pero con amor, paciencia, empatía y pautas nutricionales efectivas, es posible mejorar la situación. Crear un ambiente positivo durante las comidas, ofrecer nuevos alimentos gradualmente, implicar a los niños en la preparación de los alimentos y crear buenos hábitos alimentarios son pasos fundamentales para fomentar una alimentación saludable “disfrutona”.

Cada niño es único y especial y puede necesitar las pautas básicas y las suyas más personalizadas. Así que, si tienes preocupación sobre la alimentación de tu hijo desde hace más de 6 meses, no dudes en pedir ayuda profesional que te ofrezca estrategias de alimentación.

Reserva una videollamada conmigo

Si quieres, podemos hablar de tu situación y ver cómo solucionar tu caso. En una videollamada de 30 minutos sin compromiso, conoceré tus dificultades, te contaré cómo puedo ayudarte y tú me conocerás y decidirás si quieres que te ayude. Reserva tu videollamada pinchando en mi agenda online.

Con el apoyo adecuado, puedes ayudar a tu hijo a crear una relación bonita y positiva con la comida que le beneficiará a lo largo de toda su vida.

Espero que te ayude mucho lo que te he contado. Me encantará leer tus impresiones en los comentarios.

Mi hijo no prueba nuevos alimentos

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