Añadir cereales al biberón no es recomendado, pero puede alterar el hambre natural de tu bebé y afectar su salud a corto y largo plazo.
Querida mamá, ¡me alegra que estás aquí!
Sé cómo te sientes y te abrazo en este momento.
Comprendo perfectamente, lo que es mirar el plato de tu hijo al final del día y ver que ha quedado prácticamente igual en cada comida. Lo preparaste con cariño, receta nueva, pensaste en lo que más le gusta, le diste espacio y aun así… casi no ha comido nada.
Y ahí aparece esa idea que tantas otras madres también han tenido:
“Bueno, al menos le echo cereales en el biberón para que algo le alimente antes de dormir…”
No te juzgo. De verdad.
Yo también soy madre, y sé que ese miedo, esa preocupación e inseguridad ufff nos desespera. Yo, también me he preguntado si estaba haciendo lo correcto, si comía suficiente, si necesitaba «una ayudita» para crecer fuerte. Y más cuando, llevas tiempo preocupada porque lleva un tiempo así, y los comentarios de alrededor te generan más culpabilidad y desconcierto.
Pero hoy quiero contarte, como nutricionista infantil con más de 24 años de experiencia, por qué añadir cereales al biberón no es la solución, y cómo puedes acompañar a tu peque desde el respeto, la calma y la conciencia. Siempre de la mano de la ciencia y sus avances.
¿Por qué tantas madres ponen cereales en el biberón?
Porque tenemos miedo. Es que no hay manera más rápida de decirlo ¿verdad?
Miedo a que no se alimente. A que no coma, A que no crezca. A que algo esté fallando. A que se acueste sin comer nada…. ¡Paro! Que esto no es para que te sientas más, es para que descubras la solución.
Muchas veces nos lo han recomendado: la vecina, la abuela, incluso algún profesional. Y como madres, queremos lo mejor para nuestros hijos, esto es lo más claro que tenemos. Pero la ciencia, la experiencia y la práctica respetando a los peques y a nosotras nos dicen otra cosa.
Si sientes que ya no sabes si tu hijo come “normal” o no, puedes hacer mi test gratuito de 3 minutos para descubrir en qué punto está y cómo ayudarle sin presión. Haz el test aquí .
Las consecuencias de añadir cereales en el biberón
Poner cereales en el biberón no es necesario ni recomendado. Muchas veces me dicen ¿Nada malo será si los venden?
Aquí te explico qué pueden implicar:
1. Altera la autorregulación del hambre
Tu bebé o tu hijo (encuentro niños de más de 4 años que siguen tomándolo, por las mismas razones) sabe cuándo tiene hambre y cuándo está saciado. Si le damos leche con cereales, le damos muchas más calorías de las que necesita sin que él se dé cuenta, porque lo bebe casi sin esfuerzo. El biberón es muy fácil de beberlo. ¡Ah! y si le cuesta hacemos el un corte para que salga más de la tetina ¿a que sí? jajajaja. Es que las madres, incluyo a las abuelas, somos más apañás, valemos tanto para un roto como para un descosido jajajaj. Te dejo este artículo para profundizar en la autorregulación AQUÍ.
2. Aumenta el riesgo de sobrepeso
Los estudios lo confirman, y cada vez más. Añadir cereales en el biberón se ha asociado con un mayor riesgo de sobrepeso en la infancia. No por un biberón suelto, claro, pero sí por su uso habitual en los peques.Vamos todos los días o casi todos los días. ¡Siéntate que no te me vayas a caer ahora! Y estoy hablando de cereales, pero he llegado a escuchar:
“ Si tu hijo no se come ¡Metelas al biberón”!
Ayyyyy, no.
3. No dormirá más, no mejora el sueño de tu hijo, ni el tuyo.
Contrario a lo que se cree, no hay evidencias de que poner cereales en el biberón ayude a que duerman mejor. De hecho, las digestiones más pesadas pueden provocar más despertares nocturnos. El sueño, es un proceso evolutivo de cada niño. Aquí tienes un artículo sobre el sueño.
4. Retrasa el aprendizaje de masticar
A masticar se aprende comiendo. Vaya frase acabo de soltarte, ¡Graba en tu mente! El biberón con cereales puede desplazar el que coma ¡como tú! Comer no solo nutrir, la comida no solo son los nutrientes, también es aprender, experimentar, descubrir texturas y sabores. ¡DisFRUTAr!
Entonces… ¿Qué va en el biberón?
Lo ideal es que, entre los 12 y 18 meses, se empiece con la despedida del biberón. Poco a poco, sin drama, sin prisa, dando paso al vaso o la taza, de manera natural haciendo que sea consciente. Nadie te vigila con una cámara oculta pero empieza ¡Vamos!
¿Y hasta cuándo ofrecer biberón?
Solo tres cosas:
- Leche materna (cuando se necesita)
- Leche de fórmula
- Agua (si ya tiene más de 6 meses)
Nada más. Ni cereales, ni miel, ni cacao, ni galletas. Y no es por ser estricta: es por cuidar la salud, el desarrollo y la relación con la comida de tu hijo.
¿Qué puedes hacer si no come?
- No te obsesiones con lo que ha comido HOY. Piensa en su alimentación a lo largo de la semana.
- Ofrécele comida de verdad, en un entorno tranquilo y sin presiones.
- Respeta sus señales de hambre y saciedad. A veces no come porque no tiene hambre, no porque haya un problema.
- Aplica las 4 claves que te enseño en el curso DE BATALLA A CALMA EN LA MESA, que son el primer paso para conseguirlo. Consíguelo aquí.
Recuerda: lo importante es la calidad, no la cantidad.
Mamá, confía
No necesitas «engañarle» para que coma más. Necesitas confiar en él.
Y confiar en ti. Porque estás haciendo lo mejor que sabes con lo que tienes.
Y si necesitas ayuda, aquí estoy. Para ti. Para acompañarte con cariño, sin juicios, con soluciones reales. Y centrándonos en el disfrute.
¿Tu hijo realmente come poco… o hay algo más detrás?
Muchas familias llegan aquí pensando que el problema son los cereales en el biberón… pero en realidad lo que hay detrás suele ser miedo, presión, rechazo o señales que no saben interpretar.
He creado un test gratuito de 3 minutos para ayudarte a entender en qué punto está tu hijo con la alimentación y cuál podría ser vuestro siguiente paso.
HACER EL TEST GRATISUn abrazo apretao y un beso chillao
A disFRUTAr.
Rebeca
