«Comía poquísimo, el triturado al menos lo come bien». «Llevo siempre un potito cuando salimos fuera». Estas frases las escucho todos los días. Y si te suenan, respira: no lo estás haciendo mal, pero sí conviene mirarlo de cerca.
Empezamos poco a poco. La introducción de alimentos sólidos es un hito en el desarrollo del niño: un momento en el que se expone a nuevos sabores, texturas, sensaciones y emociones. Una gran experiencia.
Sin embargo, a veces los padres optan por prolongar la alimentación triturada o en puré, con el objetivo de que el niño coma más, por el miedo a que no coma o al atragantamiento. Se ha normalizado que los niños coman todo triturado incluso con 3, 4 o 5 años.
¿Hasta qué edad es normal que un niño coma triturados?
Hacia los 12 meses la mayoría de los niños ya pueden comer sólidos adaptados, y a los 3 años deberían tener una alimentación variada en texturas. Prolongar el triturado como comida única más allá de esa edad puede dificultar la masticación y la aceptación de nuevos alimentos. No es una urgencia, pero sí conviene acompañar el paso.
¿Cuáles son los riesgos de prolongar los triturados o purés en los niños?
+ Reducción de la exposición a nuevos sabores y texturas
Los alimentos triturados o purés tienen un sabor más homogéneo que los sólidos. Esto puede dificultar la exposición del niño a nuevos sabores y, con ello, la aceptación de alimentos diferentes en el futuro. Además de no ser consciente de lo que come. Es necesario que vean el alimento en su formato original para familiarizarse con él. Piénsalo: en un puré tu hijo no sabe que lleva calabacín, ¡aunque se lo digas!
«¡Antes se comía de maravilla el calabacín en el puré! ¿Cómo que ahora no lo quiere?» — Una familia, casi cada semana
Pues justamente porque nunca lo ha visto en su formato original o en una receta en trozo.
+ Reducción de la masticación
La masticación es un proceso importante para el desarrollo oral y la salud digestiva, y deben aprenderla viendo cómo se mastica. Los triturados o purés requieren menos masticación, lo que puede afectar al desarrollo de los músculos y huesos de la boca. Esto puede afectar a la capacidad de hablar, deglutir y masticar alimentos sólidos.
Aún sin tener dientes, su boca está preparada para chafar, apretar el alimento, romperlo… necesita moverse. Comer se aprende practicando. Comer es como ir al gimnasio «de la boca». Actualmente el consumo de triturados se está prolongando hasta edades superiores a 3 años o más. En serio, podemos ver niños de 5 años que todavía comen triturado. Es necesario ayudarlos para prevenir todas estas complicaciones posteriores.
+ Aumento del riesgo de caries
Los triturados o purés son más pegajosos que los alimentos sólidos, lo que los hace más difíciles de eliminar de los dientes. Esto puede aumentar el riesgo de caries. Especialmente en los niños pequeños, que aún no tienen todos los dientes.
Cuando comemos triturado es como si la boca fuera un simple pasillo que lo conduce al pozo 😉 del estómago. Y la mandíbula tiene mucha fuerza que conviene usar.
¿Qué pasa si mi hijo sigue comiendo solo triturado?
Masticar es como ir al gimnasio de la boca: si no se entrena, cuesta más desarrollar el habla, la deglución y la aceptación de sólidos. Además, el puré se pega más a los dientes y puede favorecer la caries. La buena noticia: se puede acompañar el paso a los sólidos poco a poco, sin agobios.
Lo que puedes hacer esta semana
Desde los 6 meses puedes ofrecer sólidos con variedad de sabores, texturas y colores. Siempre con formatos seguros, evitando alimentos redondos o duros por riesgo de atragantamiento.
Usa más el tenedor que el batidor. A los 9 meses, como máximo, inicia con alimentos que ellos puedan coger con sus manos. Deben poder masticar, aunque sean trozos pequeños.
En la misma comida, ofrece también alimentos chafados con tenedor. Así desarrollan el hábito de masticar y se familiarizan con las distintas texturas, sin retirar de golpe lo que ya aceptan.
Si notas que el rechazo no es solo por la textura, sino que le cuesta cualquier cosa nueva, te lo explico en neofobia: por qué tu hijo rechaza lo nuevo. Y si te preguntas cuántas veces hay que ofrecer un alimento antes de que lo acepte, te lo cuento en cuántas veces necesita un niño probar un alimento. En mi acompañamiento MUCHO MÁS QUE COMIDA te ayudo a motivar a tu hijo a probar nuevas texturas: te lo cuento aquí.
⚠️ ¿Cuándo conviene consultar con una profesional?
Dar el paso del triturado al sólido cuesta, y casi siempre se acompaña bien desde casa, con calma. Pero hay señales que sí conviene mirar de cerca:
- Arcadas o atragantamientos frecuentes al ofrecer cualquier textura.
- Rechazo total de los sólidos más allá de los 3 años, sin apenas avances.
- Que además esté dejando de comer también sus alimentos de siempre.
- Que la hora de comer se viva con angustia intensa, en él o en ti.
Si te reconoces aquí, no es para alarmarse, pero sí para acompañarlo bien. Pedir ayuda a tiempo es de madres que lo están haciendo bien, no al revés.
A los 3 años un niño ya debería tener un patrón de alimentación normalizado, con variedad de alimentos, texturas variadas y aceptación tranquila del proceso de comer. Los adultos somos los responsables de acompañar ese camino, sin prisa y sin miedo.
Preguntas frecuentes
¿En qué punto está tu hijo con la alimentación?
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Un abrazo apretao y un beso chillao,
Rebeca
Vamos acompañadas, que es mejor 🥦
